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La humedad relativa del aire puede mantenerse en un nivel en función de la temperatura. A más temperatura, mayor humedad relativa es posible. Cuando la temperatura baja, el aire se desprende el exceso de humedad, produciendo condensación. Esta condensación se manifiesta en las zonas más frías. Es, por tanto, el mejor detector de puentes térmicos.
La mayoría de las viviendas tienen carpintería exterior de aluminio. Este material es uno de los más conductivos (1.700 veces más que la madera). Por lo tanto, suelen tener condensaciones en la cara interior de la ventana. Además se usa con profusión la ventana corredera (menos hermética) y el vidrio aislante de cámara mínima (6 mm).
Los puentes térmicos y el mal diseño de la carpintería exterior son las dos deficiencias principales de la envolvente.
Los arquitectos que no tengan en cuenta este derroche de energía, están trasladando a su cliente el gasto, y a la sociedad el más grave problema ecológico que tenemos actualmente.
Ahorro al usar energías alternativas
La demanda energética de una vivienda con aislamiento medio y en un clima continental es aproximadamente: 90 vatios/m2 para calefacción, 60 vatios/m2 para frío y 15 vatios/persona/hora, para agua caliente. La proporción media de demanda energética anual de estos tres conceptos sería 10 : 5 : 1
Al pensar en energías alternativas casi siempre recordamos la solar, en sus dos formas: térmica y fotovoltaica y la eólica para producción eléctrica. Hay muchas otras formas de obtener energía: biomasa, mareas, hidrogeno, combinadas, etc. Pero las más usuales son la solar y la eólica.
Salvando lo rentable que pueda ser la producción eléctrica por estos medios (la legislación permite su incorporación a la red a un precio casi 6 veces superior al de la tarifa), a la vivienda solo le sirve la solar térmica. Pero ésta solo resuelve la décima parte de la demanda y aún así necesita apoyo eléctrico convencional. Cuando más falta hace la energía es en invierno y en invierno la radiación solar es escasa y de corta duración.
Las pruebas hechas en viviendas de madera en exposición han demostrado que los ahorros en el gasto de energía para resolver la calefacción son los más beneficiosos para ahorrar energía.
La energía ahorrada por intercambio geotérmico, por ejemplo, es la más eficiente y constante. La temperatura bajo la tierra siempre está entre 15 y 19 ºC.
Llevar esta temperatura a una bomba de calor especifica, que produzca el salto térmico medio de 3ºC y convertirla en 20ºC es, por razonamiento lógico, la forma más barata de climatizar una vivienda.
Si añadimos que calentar el agua sanitaria en el proceso de la bomba de calor es casi gratis, tenemos resuelto, con un consumo unas 4,5 veces inferior al convencional, la demanda energética de nuestra vivienda.
Dando un paso más, es fácil obtener el intercambio geotérmico a partir de un aljibe enterrado que recoja el agua de lluvia. Este agua se puede usar las cisternas de los inodoros o para riego.
Conclusión
Recordando los cuatro pilares del ahorro, tenemos que el primero (el uso de la madera como material de construcción) y el segundo (el proceso de construcción industrial) producen un beneficio social; el ahorro es para la colectividad. Y el tercero (el buen aislamiento) y el cuarto (el uso de energías alternativas) producen un ahorro directo e individual. Pero la aplicación de uno solo de ellos sería suficiente para cumplir con el compromiso adquirido en Kyoto.
Los miembros de la Asociación de Fabricantes y Constructores de Casas de Madera hacemos las viviendas basándonos en estos dos, tres o cuatro pilares del ahorro de energía. Afortunadamente, el creciente conocimiento y reconocimiento de las casas de madera esta colaborando a conseguir el doble sueño de contaminar menos y gastar menos divisas al comprar petróleo.
También sabemos que este sueño debe hacerse realidad a un coste que compense. Cuando la amortización del ahorro pasa de 4 años, es muy difícil animar al gasto. Lo sostenible empieza por nuestro propio presupuesto. Desde el principio, en la AFCCM estamos innovando para obtener viviendas en el máximo del ahorro energético, a un coste asumible.
AFCCM
Herramienta de corte para la madera
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